Autoempleo - Montar un negocio

¿Autoempleo, montar un negocio o auto esclavizarse?

¿Es lo mismo el autoempleo que montar un negocio? ¿Son ambas sutiles (o no tan sutiles) formas de una moderna auto esclavitud? Lo vemos en este artículo.

Para empezar,

¿De qué hablamos cuando hablamos de autoempleo?

Porque el autoempleo está de moda.

Todo el mundo sabe que el modelo tradicional de trabajo resulta cada vez más cuestionado, más puesto en tela de juicio.

Eso de tener “un empleo para toda la vida” (“un curro”, para los más macarrillas 🙂 ) empieza a sonar a ciencia-ficción. Y no es para menos: en un mundo cambiante con un futuro laboral tan incierto y un mercado interconectado y en continua evolución, no tiene cabida la palabra “fijo” o el concepto “para siempre”.

Y esto sin ponernos filosóficos, porque ya decían los budistas lo único que no cambia es el cambio.

Dicho lo cual, ¿qué es el autoempleo?

El autoempleo es una actividad laboral independiente en la que una persona trabaja para sí misma, es decir, en vez de buscar trabajo, lo crea.

Con la situación actual de crisis a todos los niveles, es cierto que la posibilidad del autoempleo ha emergido como una solución al problema del paro. Además, Internet ha favorecido el auge de esta vía laboral, al reducir muchísimo los costes de entrada y favorecer el intercambio de servicios y la venta de productos online.

Pero eso es en Internet.

En el mundo físico, tradicional de toda la vida, ¿es el autoempleo una moderna forma de esclavitud, en la que uno se esclaviza a sí mismo, se auto esclaviza?

Porque si debes estar físicamente presente desde una determinada hora hasta otra, abriendo y cerrando la puerta de la tienda, de la cafetería, de la oficina, del taller… pues ya me dirás. No puedes ni ir al baño con tranquilidad. Y olvídate de las vacaciones, de ponerte enfermo, de tomarte un día sabático, de levantarte a las 11… Tú allí, presente y firme al pie del cañón, trabajando como un mulo o esperando que pasen las horas para irte de una vez por todas a casa a ver la tele o a lamentarte de tu existencia.

Creo sinceramente que para ese viaje no hacen falta esas alforjas.

Pero ¿qué es un negocio? ¿En qué consiste montar un negocio?

Un negocio es una estrategia, un sistema para generar ingresos a cambio de la prestación de servicios, la venta de productos o incluso los rendimientos del capital.

Si eres más de rollo tradicional y académico, te diré que un negocio es una estructura organizada de bienes y medios tendente a la consecución de un resultado valuable en dinero (algo así me enseñaron en la universidad; lo que no entiendo es cómo lo recuerdo con lo soporífero que es).

Hablando en plata, un negocio es una actividad laboral con la que ganas dinero, con la que haces dinero.

Pero es algo más: a diferencia del autoempleo, en el que tú lo haces todo en plan yo me lo guiso yo me lo como, un negocio conlleva más la idea de sistema, estructura, estrategia, en la que confluyen más medios y personas.

De ello se deduce que quizá montar un negocio sea algo menos esclavizante que autoemplearse, que el autoempleo. Hay más personas, más medios y todo se organiza para que pueda funcionar aunque tú no estés allí.

Montar un negocio, en ese sentido, requeriría primero de idear y después de crear la estructura que te permita obtener los ingresos.

Autoempleo vs negocio

Por tanto, autoempleo y negocio son palabras relacionadas, pero que no significan necesariamente lo mismo.

Aunque hay gente que lo cree, las confunde o se autoengaña.

Autoempleo y negocio no significan lo mismo, aunque hay gente que se lo cree, las confunde o se autoengaña. - ¡Compártelo!          

 

Hace unos meses recibí un email de una persona en el que me hablaba de su, según él, negocio y, según yo, cárcel.

Me contaba que tenía “un negocio” en el que trabajaba más horas que tiene el día, que a veces no llegaba a fin de mes por los gastos que tenía que cubrir, y toda esa retahíla de cosas que puedes imaginarte. Y me pedía consejo.

Se lo di, siendo muy claro y directo, contestándome que gracias, pero que iba a seguir con “su negocio” y que no lo dejaba por nada del mundo. Aunque perdiera dinero, aunque acabara con su salud, con su familia, con su vida…

De lo cual concluyo que hay gente a la que le gusta auto esclavizarse, auto engañarse y auto enterrarse en vida, lo cual es muy respetable, por supuesto, para gustos se hicieron los colores.

Pero no me vale la excusa lastimera y autocompasiva de que no tengo otra salida, de que no tienes otra salida, porque eso a menudo encubre el verdadero motivo: no quiero salir de mi zona de confort, no quiero experimentar, no quiero crear, no quiero innovar, no quiero descubrir otra vida, no quiero ser otr@, no quiero moverme de donde estoy porque le he cogido tanto cariño a esta silla (y a esta cadena) que no quiero mover mi traserito de ella.

Pasando a la acción. Cómo montar un negocio

Dicho lo cual, si eres de los que se auto emplean, habrás visto ya que un primer paso podría ser ir pasando del autoempleo al negocio en sí, a lo que es verdaderamente un negocio (y no una prisión).

Ten cuidado de que tu negocio no se convierta en una cárcel. #Autoempleo - ¡Compártelo!          

 

Dentro de los cuales, por supuesto, puede haberlos tanto físicos como digitales, on line. Los físicos tienen lugar sobre la superficie del planeta (cafeterías, tiendas, hoteles, fábricas…) y los digitales en la nube, en el mundo virtual, etéreo de las ondas y los bytes (el blogging, las aplicaciones móviles, la venta de infoproductos creados con tu talento y conocimiento…)

¿Y qué habría que tener en cuenta para ello?, ¿cómo  podría montarse un negocio?

Lo vemos.

Ideas para crear un negocio

Lo primero es una idea.

Una idea monetizable, claro, es decir una idea que te dé o pueda dar dinero.

Para no extenderme mucho te remito a este post en el que abordaba tres maneras de obtener ideas de negocio.

Tipos de apalancamiento

Pasos para montar un negocio

Una vez que tienes la idea, lo siguiente es crear la estrategia, los pasos a dar. Y para ello haría falta:

⇒ Definir el modelo de negocio

Guy Kawasaki, en El arte de empezar, dice que un modelo de negocio te obligará a hacerte dos preguntas: en los bolsillos de quién está el dinero que necesitas y cómo harás para conseguir que ese dinero vaya a parar a tu bolsillo.

La verdad es que no se anda con rodeos.

Un modelo de negocio consiste, en definitiva, en determinar cómo vas a generar los ingresos, es decir cómo vas a cobrar.

Eso a su vez supone responder preguntas como: ¿Qué vendes? ¿A quién? ¿De qué manera lo haces? ¿En qué te diferencias de la competencia?, etc.

⇒ Estudiar la viabilidad del negocio, de la idea, del modelo

Porque cualquier idea de negocio le parece maravillosa a la mente, sobre todo a la mente del creador. Sin embargo, es necesario tener los pies en la tierra y analizar si lo que queremos va a ser viable.

Para ello, tal como indica María del Carmen González en su blog Networking contra el paro hay que seguir 5 pasos:

  1. Definir el propósito
  2. Darle forma a la idea de negocio
  3. Investigar el sector
  4. Definir tu cliente ideal
  5. Hacer una previsión económica

⇒ Elaborar el plan de comunicación

Lo cual responde a una pregunta muy sencilla: ¿cómo se va a enterar la gente de que hago lo que hago y de que lo hago le interesa mucho?

Eso, a su vez, por supuesto, supone crear marca (puede que personal), comunicar beneficios, resolver objeciones y, por supuesto, transmitir la sensación de que se va a vivir una experiencia única.

gestion del talento humano

Sistematizar

Y llegamos a la clave, porque si queremos que tu proyecto pase de ser un autoempleo a un negocio debes desvincular tu tiempo de los beneficios. Y esto es muy importante: lo que ganes no debe depender del tiempo que emplees, o del tiempo que entregues a cambio. Si lo haces, eres un esclavo sin tiempo, porque debes intercambiarlo, debes entregarlo a cambio de subsistencia, que es más o menos lo que hacen los esclavos: trabajar para comer y seguir comiendo para poder trabajar.

Si quieres que tu proyecto pase de ser un autoempleo a un negocio debes desvincular tu tiempo de los beneficios. - ¡Compártelo!          

 

¿Cómo se consigue ese siguiente nivel, aquel en el que la cosa ya funciona como un ente propio, como un cuerpo organizado y estructurado aunque tú no estés allí? Sistematizando, y además haciéndolo de la forma más pasiva posible. Lo cual supone:

⇒ Crear sistemas

Es decir estructuras en las que, a raíz de algo inicial (los componentes del sistema) se produzca un resultado final que sea dinero o valga dinero.

Dicho de otra forma: un sistema es un proceso que se replica una y mil veces para conseguir siempre el mismo resultado. Haces esto, lo pones aquí, lo pones allá, y al final resulta un objeto que lo vendes y vale dinero.

⇒ Automatizar procesos

Esto es, hacer que los procedimientos sean lo más automáticos posibles, que funcionen en modo piloto, que una vez configurados ya no haya que hacer nada o casi nada.

⇒ Delegar

Contratar a otras personas para que realicen las tareas que no te gustan, no se te dan bien o requieren demasiado tiempo.

Todo lo anterior, lo cual no es otra cosa sino estrategias de apalancamiento, es lo que hace que un autoempleo se convierta en algo más: en un negocio lo más automatizado posible que te reporte ingresos. Ingresos con los que después te preguntes cosas tan estupendas como: ¿Cómo invertir mi dinero?  🙂

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, crecimiento personal, talento y conocimiento. Me encantaría ayudarte a llegar a ese lugar en el que eres realmente tú y puedes generar riqueza. Mi lema: somos creadores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no quieres perderte nada, te invito a formar parte de la comunidad aquí).

9 comentarios en “¿Autoempleo, montar un negocio o auto esclavizarse?

  1. Hola Agustín, muy buen artículo, si señor. Estoy totalmente de acuerdo contigo en prácticamente casi todo el artículo. Yo desde pequeño sabía que tenía que tener un negocio, que no iba a estar en un empleo 40 ó 50 años haciendo lo mismo……es hoy en día y cuando veo a personas, en la tele, que dicen que llevan 30 ó 35 años en el mismo empleo….se me erizan los pelos de la nuca!!!
    También es verdad que un negocio te puede esclavizar además, muy sutilmente te va atrapando hasta que, cuando te das cuenta, estás en una cárcel de plata (en el mejor de los casos), en otros sin llegar a fin de mes…..
    Yo actualmente, disfruto de libertad financiera (hace ya varios años, 7, por lo menos), vivo de mis negocios y trabajo lo justo (en lo que no me gusta), lo que si me gusta lo hago, ya que disfruto haciéndolo y, para mi, eso no es trabajo.
    Muchas gracias por el artículo y un gran saludo, Agustín.

    Jose Antonio
    http://www.ganadinero-sintrabajar.com

    • Qué bien, que hayas podido conseguir tu libertad financiera y dedicarte a cosas que te gustan. Ese creo debería ser el ideal.

      Yo tampoco sé lo que es estar siempre en lo mismo; necesito cambiar, probar, descubrir…

      Cuídate y feliz verano!

  2. Hola, Agustín, muy interesante como siempre, pero ahí va la pregunta del millón: ¿todo autoempleo se puede transformar en un negocio?

    Concretamente un Minimarket (de hecho pensé que el artículo te lo había inspirado mi caso a raíz de la consulta particular que te hice) que está en funcionamiento y que no consigo traspasar.

    Gracias de antemano.

    • Hola carolina. Je, je, no, tu caso no me ha inspirado el artículo. De hecho cuando he leído tu comentario he tenido que pensar quién eras y qué me habías contado, no te ofendas, pero es que son muchos correos y claro, por los nombres no recuerdo todo.

      Un mini market claro que se puede transformar en un negocio, de hecho puede ser un negocio. Puedes delegar y crear un sistema fluido de entradas y ventas. Simplemente tienes que valorar costes y beneficios: lo que te cuesta tener gente y lo que le sacas. Entonces, en teoría todo o casi todo autoempleo se pueda transformar en negocio “siempre que resulte rentable” (comillas importantes).

      Un saludo.

  3. Muy buen artículo.
    La realidad es que la gente no entiende esa diferencia. Es más, cuando pensamos en emprender, tenemos más en mente la imagen de autoempleo que de negocio, sin darnos cuenta de que, el autoempleo, es casi peor que el empleo por cuenta ajena, no por nada, sino porque cobras lo mismo o menos y, encima, toda la responsabilidad es tuya.

    Gracias por el artículo.

  4. Gracias por tu respuesta, Agustín.
    El problema no es solo la rentabilidad, sino el coste de sistematizar.
    En fin, a ver si consigo evaporarme y salirme de la ecuación.
    Un saludo.

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