La gran mentira del dinero y porqué no haría falta pagar impuestos para mantener los servicios públicos

Si te has quedado en shock con lo que has leído, prepárate porque eso no es nada. Voy a contarte cosas que quizá nunca hayas escuchado.

Empecemos por el tema del dinero:

¿Qué es el dinero realmente, cómo surge, cuál es su función?

El dinero surge en sus comienzos como una manera de facilitar el comercio y las transacciones económicas entre las personas. Concretamente era una manera de superar el trueque, el intercambio de unas mercancías por otras, que era bastante engorroso: ir cargando vacas y cabras por ahí no debía ser fácil 🙂 .

dinero antiguoPara simplificar la cosa se pensó en crear «monedas» que se entregaran cuando fuera iguales al valor de lo recibido; es decir, tú me entregas «algo» y yo te entrego una moneda que representa el valor de ese algo. Con eso, estamos en paz. Más o menos.

En esos tiempos, el valor de la moneda (lo que se decía que valía) se correspondía con su valor real; esto es, la moneda realmente valía lo que su importe decía que valía.

Hasta aquí, por tanto, todo correcto: todavía no hay mentiras, estafas ni conspiraciones :).

Estoy aprendiendo sobre el #dinero, sus orígenes y la verdad detrás de bambalinas - ¡Compártelo!          

Tiempo después, en la Edad Media aproximadamente, se crea el dinero en papel, que era lo mismo que la moneda pero más ligero.

Hay que tener en cuenta que el valor de la moneda se determinaba en gran medida por su peso, esto es, la moneda «valía su peso». Con el papel se facilitaba el asunto porque su correspondencia se establecía no con su peso, sino con un metal precioso, generalmente oro, que existía y era la contrapartida de ese papel.

Esto es bastante importante. Primero la moneda vale lo que su peso indica y después el papel vale la cantidad de oro que lo respalda. Todo correcto, pues. Seguimos en la «normalidad».

Pero la cosa empieza pronto a cambiar.

¿Cuándo empieza a desmadrarse el asunto?

Determinados comerciantes de la época, que trabajaban (o trajinaban) mucho con el papel y el oro, empezaron a darse cuenta que con esos papelitos podían hacer más cosas de las originariamente pensadas.

Comenzaron a darse cuenta de que si emitían (o entregaban) más papel que el oro que realmente tenían o existía… pues tampoco pasaba nada.

Empezaron a darse cuenta de que eso era un suculento negocio y ahí tenemos los orígenes de lo que después se vino en llamar «la creación del dinero de la nada». Emites un papel que ya no representa oro ni metal alguno, porque el oro que existe ya está cubierto con el papel que has emitido, por lo que ya no te queda.

¿Quieres saber lo que es la creación del #dinero de la nada? - ¡Compártelo!          

Y en algún momento de esta historia, ¿qué ocurre? Sí, lo has adivinado:

¡Aparecen los bancos!

Lo que nos faltaba.

Éramos pocos y parió la abuela.

Algunos de estos comerciantes fueron espabilándose mucho y llevaron la cosa a más. No se conformaron con quedarse en su feudo, sino que ampliaron horizontes: el papel que creaban se podía entregar en cualquier sitio y a cambio recibías lo que su valor indicaba.

Estos incipientes «bancos» comenzaron a prestar dinero a particulares y entes de todo tipo, también públicos, de forma lucrativa, por todas partes, lo cual en realidad no tenía nada de malo siempre que se hubieran limitado a eso: a prestar lo que tenían. Pero como hemos visto, se les iba la mano y prestaban «lo que no tenían».

Estoy leyendo sobre cómo surgieron los bancos. #banca #bancos - ¡Compártelo!          

La cosa siguió y siguió y siguió, hasta que para contener el asunto, que ya empezaba a desmadrarse, en 1819 el Parlamento británico impuso obligatoriamente el «patrón oro».

Esto significa que el papel moneda tenía que corresponderse con una determinada cantidad de oro obligatoriamente, y que ese era el tipo de cambio a aplicar entre todos los intervinientes que aceptaran la moneda. El sistema del patrón oro se extendió a otros países y, a grandes rasgos, se generalizó como la forma correcta de actuar.

Seguimos, por tanto, con todo dentro del orden.

Pero…. pero… ¡pero…!

200px-Hopkinson_Flag.svgAños más tarde, en 1968 el Congreso de EEUU decreta el fin del «patrón oro». Pensaron algo así como que vaya tontería y que porqué pudiendo ganar más había que conformarse con ganar menos.

La desaparición del patrón oro lo que suponía (lo que supuso) era (fue) abrir la veda a crear dinero de la nada: el dinero ya no tenía que estar respaldado por oro, con lo cual… ¿porqué limitarse a imprimir unos billetitos pudiendo imprimir más? Todos lo vemos con las impresoras de nuestros PCs: lo mismo cuesta imprimir una hoja que diez (tan solo un ratito más 🙂 )

(Inciso: unos años antes se había creado el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otra entidad que posteriormente dio lugar al Banco Mundial. ¿Tendrá algo que ver? 🙂 )

El desmadre de la actualidad

Si preguntas a las mentes pensantes que porqué se produjo esa desaparición del patrón oro, te responderán con toda una serie de técnicas e ininteligibles palabras destinadas a ocultarte la verdad.

Y la verdad no es otra que la de que querían manga ancha, mano libre para ganar más dinero creándolo de la nada y haciendo cosas con él.

Pero lo que en un principio afectaba solo a la banca privada, posteriormente afectó también a los Bancos Centrales, que le dieron al tema de imprimir dinero bajo demanda al igual que sus homólogos privados. La fiesta estaba garantizada. Money for everybody.

La impresión de dinero a discreción fue dando lugar a enormes problemas de inflación y al surgimiento de burbujas financieras especulativas que desembocaron, entre otras cosas, en la famosa crisis de 2008, cuando Lehman Brothers y todos sus amigos empezaron a irse al garete, amenazando al resto del mundo con llevárselos también por delante.

dinero fácilEso no podía ser de otra forma. Dicho de otra manera: ocurrió lo que tenía que ocurrir. Si tú no paras de hacer billetitos que no están respaldados por nada (la gran mentira del dinero, o simplemente la mentira del dinero), esos billetitos al final no tienen valor ninguno, da igual tener 100 que 1000. Y si con esos billetitos además puedes hacer operaciones financieras de todo tipo, nacionales e internacionales, jugando con los precios de las mercancías y con todo lo que se te ponga por delante, pues al final la cosa llega al punto de poder tumbar gobiernos y economías.

Aunque, hablando de bancos, a ti hay algo que no te cuadra, ¿verdad? Seguro que estás pensando que…

¡A mí en el colegio, de pequeñ@, me dijeron otra cosa!

Claro, y a mí también. Pero el colegio era antes, cuando el mundo era otro y nosotros distintos.

A ti te dijeron que los bancos eran lugares donde los ciudadanos llevaban el dinero para que no se les perdiera y a cambio les pagaban un interés. Con el dinero depositado el banco lo prestaba a quien le hacía falta, y su ganancia era la diferencia entre el interés que cobraba y el interés que pagaba.

Muy bonito. Y los niños vienen de Paris y después te ibas a comerte el bocadillo de nocilla 🙂 .

Si lo que te contaron de los bancos hubiera sido lo que realmente hacían, nada habría que objetar y nada habría pasado (2008). Pero lo que te contaron es tan solo la historia oficial, que por supuesto nada tiene que ver con la realidad (con la mentira del dinero, la gran mentira del dinero). Ese es el mundo que han puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad ( y ahora sale Neo en Matrix dando saltos y atravesando paredes).

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La verdad de la verdad, la madre de todas las mentiras y cómo podemos consentir esto

Como la desaparición del patrón oro no les era bastante (ellos nunca tienen suficiente), quisieron rizar el rizo. Esto también podría denominarse «la avaricia rompe el saco» o «tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió» 🙂 .

Y surgió el elemento decisivo en toda esta fiesta:

El principio de reserva fraccionaria (o coeficiente de caja)

(No huyas por el tecnicismo porque ahora la cosa comienza a ponerse interesante)

¿Y qué es eso? Pues una cosa nueva que se inventaron para seguir con las andadas.

Consiste en que los bancos solo tienen la obligación de tener en reserva, es decir disponible, una pequeña fracción del dinero que depositan los depositantes, no su totalidad. A grandes rasgos podría ser una media de un 10% aproximadamente, si es que llega.

Esto se basa en la suposición (acreditada, ciertamente) de que todo el mundo no va a ir al banco a reclamar su dinero al mismo tiempo, con lo cual ¿para qué vamos a tenerlo aquí muerto de risa, cuando podemos sacarnos unas perrillas con ese dinero? 🙂

Esto lo que supone en la práctica es que el banco está creando dinero de la nada porque puede poner en funcionamiento (en circulación) MÁS dinero del que realmente tiene (siguiendo con la -gran- mentira del dinero).

Es sencillo de entender: si solo tienes la obligación de tener el 10% (aprox) de lo que te llevan, significa que puedes «usar» (en formas varias) el 90% restante, lo cual, traducido al cristiano, significa:

Que por cada 10 € que llevas al banco, éste crea 90 más sin contrapartida alguna, así, por la face, en virtud de ese principio de reserva fraccionaria que tienen como prerrogativa otorgada no sé por quién.

Lo cual (sigo) significa que de cada 100 €, por ejemplo, que hay en circulación, 90 no existen, son ficticios, se han creado sacándolos de una chistera por un truco de magia

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Y con esos 90 € (con el 90% del dinero en circulación), QUE NO EXISTE, el  banco hace cosas para sacarle rentabilidad y ganar más dinero. Cosas como

  • Conceder préstamos.
  • Comprar participaciones en compañías.
  • Intervenir en intrincadas operaciones de todo tipo en mercados internacionales: bursátiles, de mercancías, de commodities, de divisas…

Todo esto también se puede decir de otra forma:

Del 100% del dinero que hay en el mundo, más del 90% es ficticio y no existe (aunque la banca lo usa para obtener beneficios). Que no existe significa que no está en papel ni en moneda, sino que son meros apuntes contables, meras cifras anotadas en la pantalla de un ordenador.

¿Sabías que más del 90% del #dinero que hay en el mundo es ficticio y no existe? - ¡Compártelo!          

Ejemplo:

→ Si te compras un piso y el banco te lo financia, cuando vas a pagarlo el banco le entrega al vendedor un «cheque» (no hay dinero).

→ El comprador lo ingresa (el cheque) en su cuenta de otro banco (sigue sin verse dinero).

→ El nuevo banco con ese cheque puede prestar a terceros no sólo el importe del cheque sino hasta un 90% más por el principio de reserva fraccionaria, es decir, por el morris, por la face (y sigues sin ver dinero).

Compruébalo:

¿Hasta ahora has visto dinero? ¡Noooooooo! Solo has visto un cheque , un papel que te da el banco como que lo has ingresado… Apuntes contables, cifras en papeles… No hay dinero porque el dinero no existe. Ahora lo apunto aquí y ahora lo borro allá y por el camino me llevo beneficios. Insisto: la mentira, la gran mentira del dinero.

¿Y esto qué tiene que ver con los impuestos y los gobiernos?

Pues muy sencillo.

Todo lo anterior se hace prácticamente a nivel mundial porque está permitido y es legal.

Los jerifaltes y la élite han aconsejado a los gobiernos hacer eso y éstos (obedientes ovejas claudicantes ante sus amos) han dicho «Si, por supuesto, lo que haga falta!» Y en consecuencia han legislado sobre eso, con lo cual es legal. Fíjate lo monos que salen todos en la foto 🙂 :

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Ahora bien, entre las actividades que hemos dicho que hacían los bancos con el dinero (insisto: que no existe) estaba la de prestar dinero.

Cuando prestan dinero prestan no solo a particulares sino también a empresas, corporaciones, entes públicos, gobiernos, estados…

Los gobiernos son muy dados a endeudarse para hacer cosas (y para pagar las deudas anteriores, que nunca terminan de pagarse). En España, sin ir más lejos, ya hemos llegado a que la deuda pública supere el 100% del PIB (o casi).

La mayoría del dinero que deben los gobiernos es a bancos (de diversos tipos, solos o en alianzas on otros…). Eso significa que los gobiernos pagan con dinero de los impuestos de los ciudadanos intereses de los préstamos que les conceden los bancos con un dinero que éstos no tienen ni existe.

El banco cobra dinero al estado por entregarle algo que no existe (pero que es legal). Y el estado se lo cobra a los ciudadanos.

La pregunta es:

¿Por qué los gobiernos no hacen lo mismo que los bancos, se aplican el principio de reserva fraccionaria ellos mismos, pasan a ejercer actividad de prestadores, cobran dinero con ello y lo utilizan para mantener los servicios públicos?

No solamente se evitarían pedir prestado el dinero al banco (lo podrían crear sin más, al igual que ellos: reserva fraccionaria), sino que podrían obtener intereses de prestarlo y pagar con ello el coste de los servicios públicos.

¿Por qué la prerrogativa la tiene el banco y no el gobierno?

¿Por qué el gobierno le pide dinero a los ciudadanos (impuestos) para pagar algo que no existe a una entidad privada que se está lucrando con ello?

¿Por qué el gobierno no crea dinero de la nada al igual que el banco?

¿Por qué, si esto fuera poco, los gobiernos están permanentemente endeudados, porque para pagar la deuda anterior hay que concertar un nueva deuda, que habrá que pagar con una nueva deuda, and so on…?

Todos los servicios públicos se podrían mantener si los gobiernos hicieran lo mismo que hace la banca.

Si se aprobaran la misma ley para ellos.

Si tuvieran la prerrogativa que tiene la banca.

Si lo mismo que hace una entidad privada la pudiera hacer otra que además representa a todos los ciudadanos.

Cosas todas ellas muy interesantes ante el futuro laboral que nos espera, ante el día a día de los ciudadanos y ante la posibilidad, la simple posibilidad de plantearnos si queremos dejar de ser los perfectos borregos.

¿Es muy difícil de entender esto?

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, crecimiento personal, talento y conocimiento. Me encantaría ayudarte a llegar a ese lugar en el que eres realmente tú y puedes generar riqueza. Mi lema: somos creadores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no quieres perderte nada, te invito a formar parte de la comunidad aquí).

102 comentarios en “La gran mentira del dinero y porqué no haría falta pagar impuestos para mantener los servicios públicos”

  1. Querido Agustín, tu artículo no lo encuentro escandaloso, sencillamente es la pura verdad, lo que ocurre es que la verdad no siempre es aquello que nos dicen, cuentan o creemos. Gracias por desvelarla.

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  2. ¡Excelente Agustín!
    Manda memoles que una de las buenas prácticas que ha de tener todo ciudadano para no tener problemas sea no endeudarse y el Gobierno lo haga de forma permanente y natural.
    Claro que la deuda en sí es un negocio…
    Supongo que la respuesta a tus preguntas podría resumirse en «porque si lo hacen, los que tienen el poder dejarían de tenernos cogidos a todos por los mismísimos…»
    Un abrazo

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    • Exacto, esa es la respuesta, pero quedaba un poco mal si la decía yo, ja ja.

      La deuda es un negocio, sobre todo la deuda que nunca se termina de pagar porque siempre se debe, aunque estés toda la vida pagando. Es un extraño fenómeno, quizá digno de Iker Jiménez

      Responder
  3. Hola Agustín… como siempre, un gustazo leerte, aunque esta vez es un tema que no entiendo ni se qué hacer con esta información. Ya sabemos por varias otras razones que el SISTEMA está podrido y que apenas tiene fuerzas para seguir con la farsa. Un poco más y el más tonto de los tontos lo sabrá también, ahora solo es cuestión de que todo el mundo se levante y diga BASTA. Peeeeeero, ya lo sabemos todos, nos programan para «desconfiar» del prójimo, y así no nos ponemos de acuerdo ni queriendo.
    Soy idealista por vocación y creo en el ser humano y su capacidad noble de luchar por el bien de todos. Lo que me lleva a la pregunta ¿qué estímulo necesitamos para ponernos en pie y patear los traseros de los responsables de la miseria que estamos viviendo?
    Ahí queda esto. Voy a revisar por última vez mi guía de las Orgonitas, ya te mandaré una invitación para que te la bajes.
    Un abrazo enorme y has hecho bien en sacarte esa espina. Seguro que ahora te sientes mucho mejor 🙂

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    • Ja ja, gracias Mari Carmen, me he quedado en la gloria 🙂 Y gracias por tu guía de las orgonitas, será una maravilla.

      Yo no sé lo que hace falta para que nos levantemos, pero dejo un par de perlas:

      Actuar como si ellos no existieran (pero sin odiar ni crear vibración negativa, eso nunca, hacia nadie, haga lo que haga);

      Y generar suficientes ingresos para tener el suficiente dinero y no tener que pedirlo ni depender de que otros te lo den, te financien o te subvencionen.

      En definitiva, ser libres para no depender del sistema.

      Uno no puede ejercer el control cuando no hay objeto para ser controlado.

      Responder
  4. Buen artículo Agustín, gran parte del dinero que hay en circulación es ficticio, sí.

    Pero creo que el coeficiente de caja vendría a ser que de los 10€ que pones, el banco deberá quedarse 1€ y podrá poner en circulación los otros 9€.
    Aunque esta es mi forma de verlo como funciona, sé que se crea dinero ficticio, «dinero de la nada», la muestra está en 2008. Pero ahí entran los bancos centrales, que para regular la inflación eliminará o creará dinero. La creación de dinero ficticio, como has dejado ver, subirá la inflación (más dinero ->más consumo->más actividad =mayores precios).

    Con todo esto no defiendo las actividades financieras, ni apoyo que la subida de impuestos sea una solución (al contrario), sino, sí se crea dinero ficticio, pero hay organismos reguladores. ¿esos organismos funcionan bien? bueno… 2008, lo desvela.

    No entro en la deuda del estado, en contabilidad real hace tiempo que es superior al 100%, porque es necesario un libro, es un desastre.

    Un saludo.

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    • Hola Albert, muchas gracias por tu comentario.

      Sí, los organismos reguladores se supone que están para regular, pero ya hemos visto lo que han regulado hasta la fecha. Su estrategia consiste en imprimir más dinero (darle más al botón) y recaudar dinero para salvar entidades financieras de la quiebra (salvo alguna excepción).

      El coeficiente de caja puede ser como dices pero tiene otra lectura: si yo llevo 10 € al banco, éste solo tiene obligación de tener 1, vale. Pero si guarda/mantiene los 10 que le he llevado puede crear 90 más y así hace 100. De esos 100, 10 los guarda (que son los que yo le he llevado y el porcentaje del 10% que tiene que tener disponible) y con los 90 restantes (ficticos, creados ex morris) hace sus business. Es que son mu listos…

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  5. Ay ¡¡Qué maravilla tener amigos así tan cerca!! No sé si es la primavera pero estamos todos en plan ON brutal …
    Lo que más pena me da de todo, es que los gobiernes se piensan que somos tan tontos como nuestros padres y que vamos a seguir «en manada» obedeciendo sus exigencias.
    Pues va a ser que no … Yo me subo al carro de divulgar nuestro conocimiento financiero, empresarial, fiscal, moral para que las personas puedan vivir dignamente.

    ¿Me aceptas como animal de compañía en este nuevo reto?

    Eres la Bombaaaaaa amigo. Gracias, gracias, gracias. Me ha encantado. A divulgarlo toca.

    PD: Así me he sentido leyendo «La libertad financiera en dos pasos», sin mentiras.

    Responder
    • Gracias, Ana, eres un sol. Igual sí es la primavera, que la sangre altera, ja ja.

      Yo sí te aceto como animal de compañía por supuesto. Pronto nos vamos a ver en modo presencial 🙂 y seguro vamos a compartir mucho.

      Todo esto es una revolución silenciosa de mentes libres.

      Un abrazo, guapa.

      Responder
  6. Hola, Agustín.

    Genial radiografía del sistema monetario internacional. Por desgracia, es cierto que la mayoría del dinero que circula es ficticio. Empezó representando algo y ahora no representa nada, más que la avaricia de los poderosos.

    Discrepo contigo en que la banca pública sea la solución. Ya hay bastante mierda en el sistema como para encima meter a los políticos de por medio. Creo que habría que modificar algunas leyes, como la de reserva fraccionaria. Además, trasladar la prerrogativa de entidades privadas a entidades públicas no solucionaría la gran mentira del dinero.

    El Estado tiene un papel subsidiario. El intervencionismo no haría sino desestabilizar más la economía, que quedaría a merced de las ocurrencias del político de turno, más en un país tan políticamente inestable como España.

    Todo cambiaría para seguir igual, o peor.

    Un abrazo.

    Responder
    • Hola Pablo, muchas gracias por tu comentario.

      Suscribo plenamente lo que dices porque en ningún sitio he dicho que la banca pública sea la solución. Soy totalmente contrario (no lo he aclarado porque no es un tema que se trate en el post), solo nos faltaría eso.

      Tampoco he dicho que sea favorable a un mayor intervencionismo ni a invitar a los políticos a participar en el pastel. Lo que nos faltaba. Otra abuela pariendo… 🙂

      Lo que he dicho es que lo que es legal y puede hacer uno es justo que lo hagan otros (sean públicos o privados), porque las reglas deben ser las mismas para todos. Lo que sí tienes mucha razón es que quizá la solución no sea que el gobierno pueda hacer lo mismo que la banca, sino modificar las leyes de reserva fraccionaria o de impresión de dinero a demanda. En eso sí que estoy de cuerdo 100%.

      Me alegra que hayas hecho este comentario porque no quiero que nadie se lleva la impresión de que estoy defendiendo bancas públicas o intervenciones masivas estatales.

      Un ciudadano libre, de mente libre, como me considero, a lo único que aspira es a que le dejen en paz y a que no le roben su dinero. Y por eso me parece fatal que un gobierno (el que sea, aquí no hablamos de ideologías) me quite el dinero (es decir, me cobre impuestos) para dárselo a otro señor que es igual que yo pero le cae mejor.

      Y todo esto lo digo con mucho amor, con mucho cariño y sabiendo que en última instancia, a nivel espiritual, todos somos lo mismo y tan solo representamos papeles en una obra de teatro 🙂

      que tengas un buen día, Pablo. Un abrazo.

      Responder
      • Es la sensación que me ha dado la última parte del post. Me alegro de que no tengas esa creencia, no es sino otra forma de sometimiento. Ahora están de moda ciertas tendencias políticas que creen que el estado es el salvador. El cambio comienza en cada uno de nosotros. Asumamos nuestra responsabilidad. No al borreguismo.

        Estoy de acuerdo en que los impuestos no deben ir a parar a los bancos, pero sí creo que son necesarios para gozar de lo que conocemos como el estado de bienestar. Sino a ver cómo financiamos la urbanización de las calles, las carreteras, sanidad, educación, etc.

        También soy partidario de una reducción de impuestos. En España, ha quedado demostrado que una subida del IVA no repercute directamente en una mejora de la economía del país. Para empezar porque perjudica el consumo, que es el que fomenta la creación de puestos de trabajo. La deuda es mayor que antes.

        Y de la cuota de autónomos, mejor ni hablamos. A ver si la cambian pronto.

        Un abrazo.

        Responder
        • Me quedo con: El cambio comienza en cada uno de nosotros. Asumamos nuestra responsabilidad. No al borreguismo.

          Pero, Pablo, mira: por supuesto que hay que hacer calles y todo eso, pero ¿te parece lógico que para hacerlas se pida prestado un dinero que no se tiene a un señor que tampoco lo tiene pero que te lo envía con la facilidad con la que yo estoy escribiendo este comentario, con la facilidad con la que se envía un e mail?.

          Esa es la realidad y no podemos engañarnos. Por supuesto que hay que hacer calles, pero si es legal que se pueda apretar un botón y sale dinero, pues prefiero que lo haga quien me representa (es un decir, no entremos en detalles 🙂 ) y no un señor que se lucra con ello y además a costa de mi dinero.

          Es decir, no creo que esté obligado a consentir que me roben para dárselo a alguien que es igual que yo. Si es legal, que me lo den a mi, y ya está :), que por lo menos doy una parte de mis ganancias a ONGs todos los meses.

          E insisto: las deudas nunca terminan de pagarse. Abramos los ojos. Son un instrumento de dominación. En España se ha subido impuestos porque había mucha deuda que pagar, y después de subirlos (de quitarle el dinero a los ciudadanos) se debe más dinero que nunca.

          Quien tenga odios que oiga y quien tenga ojos que vea.

          Amén, ja ja 🙂

          Un abrazo, Pablo, eres un campeón.

          Responder
  7. Hola agustin, muy buena la información. Yo no tengo muy claro algunos conceptos financieros. La pregunta q quiero q me resuelvas es:¿cómo me beneficio de esto? ¿cómo puedo hacer para aprovechar lo q está haciendo el sistema y no ser solo la víctima? Muchas gracias por tu aporte!!!

    Responder
    • Hola Maribel, mira te copio aquí lo que he puesto en otro comentario:

      Actuar como si ellos no existieran (pero sin odiar ni crear vibración negativa, eso nunca, hacia nadie, haga lo que haga);

      Y generar suficientes ingresos para tener el suficiente dinero y no tener que pedirlo ni depender de que otros te lo den, te financien o te subvencionen.

      En definitiva, ser libres para no depender del sistema.

      Uno no puede ejercer el control cuando no hay objeto para ser controlado.

      Y añado ahora:

      Cuanto más tengas por ti misma lo que necesitas, menos necesitas depender de otros.

      Yo no tengo préstamos ni deudas ni nada que se le parezca. Tan solo tengo mis cuentas y porque no me queda otra. Si algún ente financiero de estos me llama para ofrecerme lo que sea, por sistema digo que no, porque tengo lo que necesito, lo creo por mí mismo y no quiero atarme con nadie ni depender de nadie.

      Si el único ciudadano del mundo fuera yo, ningún ente financiero tendría el poder de subsistir, porque yo no les necesito ni les doy lo que ellos quieren de mí.

      Un abrazo y muy, muy, muy feliz día.

      Sigamos disfrutando de la vida, que es maravillosa 🙂

      Responder
  8. Hola Agustin, a mi me ocurre los mismo que a Mari Carmen, no entiendo de finanzas pero me has dejado con la boca abierta, sin palabras, pero con muchas ganas de compartirlo a ver si logramos desbancar la banca, ji,ji, somos mayoria eso deberiamos de recordarlo y unirnos, gracias

    Responder
    • Gracias, Mayte. Sí, somos más y somos mejores, como decían por ahí.

      Pero en ningún caso quiero que esto sirva para albergar sentimientos negativos o vibraciones nocivas hacia nadie, sea banca, Pepito pèrez o el Pato Donald, OK?

      Muchas gracias por tu comentario y que pases un feliz día.

      Responder
  9. Excelente post, Agustín. Es la realidad de cómo ciertos intereses controlan la vida de los ciudadanos (que no sus pensamientos, aunque lo intenten). Esta espiral absurda tiene que acabar en algún momento ¿no? ¿Cómo crees que puede terminar todo esto?

    Responder
    • Pues yo sinceramente, Alejandro, no sé si va a acabar porque la gente esta muy agusto viendo el fútbol, sálvame y supervivientes.

      Creo que el trabajo es individual y cada uno debe hacer/actuar/comportarse como considere sin tener en cuenta si el resto lo hace o no.

      Copio de otro comentario:

      Actuar como si ellos no existieran (pero sin odiar ni crear vibración negativa, eso nunca, hacia nadie, haga lo que haga);

      Y generar suficientes ingresos para tener el suficiente dinero y no tener que pedirlo ni depender de que otros te lo den, te financien o te subvencionen.

      En definitiva, ser libres para no depender del sistema.

      Uno no puede ejercer el control cuando no hay objeto para ser controlado.

      Y añado ahora:

      Cuanto más tengas por ti misma lo que necesitas, menos necesitas depender de otros.

      Yo no tengo préstamos ni deudas ni nada que se le parezca. Tan solo tengo mis cuentas y porque no me queda otra. Si algún ente financiero de estos me llama para ofrecerme lo que sea, por sistema digo que no, porque tengo lo que necesito, lo creo por mí mismo y no quiero atarme con nadie ni depender de nadie.

      Si el único ciudadano del mundo fuera yo, ningún ente financiero tendría el poder de subsistir, porque yo no les necesito ni les doy lo que ellos quieren de mí.

      Cuídate mucho, Alejandro, y gracias por participar en el debate.

      Responder
      • Buena solución, Agustín… me apunto a ella, aunque por desgracia yo sí tengo una de esas hipotecas-trampa con la que consiguieron esclavizar a toda una sociedad. Por suerte, elegí la pastilla roja y ahora ya no me creo Matrix 😉 Gracias a ti por este magnífico artículo, un abrazo.

        Responder
  10. Hola Agustín. Simplemente GENIAL. Esta es la pura realidad, y la mayoría de la gente no la ve (o no quiere verla). Felicidades por este artículo increíble.

    Responder
  11. ¡Excelente Agustín!

    Imagino que muchos de tus lectores, entre los que yo me incluyo, ya conocíamos la información que has compartido con nosotros. No estamos aquí por casualidad… 🙂

    Sin embargo, tenemos que asumir una responsabilidad. Compartir ese contenido con nuestros «amigos» que pudieran están más interesados en otro tipo de contenidos que no sean las finanzas.

    Lo explicas fácil, y lo explicas bien. Que se lo lea el mundo y saque sus conclusiones.

    Y si alguno se despista, que busque «Rat Race» de Kiyosaki.

    Un abrazo y GRACIAS

    PD: Compartido 😉

    Responder
    • Gracias, Rafa. Sí, imagino que mucha gente ya sabe de qué va todo esto, pero bueno, me apetecía hacer una recopilación completa, contando todo desde los orígenes del dinero para que se viera la evolución.

      Gracias por compartirlo y por recordarnos la rat race 🙂

      Responder
  12. No me expliqué bien Agustín 🙂

    Casi NADIE conoce lo que has explicado. De ahí la valía de lo que dices y cómo lo dices.

    Somos pocos a los que nos apasionan las finanzas personales y que estábamos al tanto de esa información. Eso sí, muchos de esos pocos, pasamos regularmente por tu blog 🙂

    Es un gran artículo que espero abra los ojos a mas de uno.

    A seguir así 🙂

    Responder
  13. Hola Agustín:

    Como te dije por ahí, me imaginaba de iba el artículo. He leído tu libro y allí hay un pequeño abrebocas. Así que hoy nos ampliaste la información.

    Tienes toda la razón en lo que escribes. Infortunadamente, cuando abrí los ojos estudiando mi carrera de Contaduría Pública, ya me habían esclavizado con una hipoteca trampa (como dice Alejandro).

    Ahora, estoy en proceso de liberación.

    ¡Gracias por compartir!

    Responder
  14. Y yo digo: ¿por qué no dejamos de meter el dinerito en los putos bancos (perdónenme) las malas expresiones que diga, lo metemos bajo el colchón, dejamos de pedir malditas tarjetas de crédito/débito, y movemos papeles? ¿Acaso no les hundiría eso y no les quedarían mas cojones que buscar una salida un pelín más cabal (solo un pelín…)?

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  15. Totalmente de acuerdo Agustín.

    Me ha parecido un post sublime, empezar por los inicios prácticos del uso del dinero y pasar a la prostitución que ha tenido después, gracias a los señores de arriba…

    No deja de ser curioso ver que tanta gente no entiende o no se plantea que el dinero que tiene en el banco, es un numerito que probablemente no vea jamás reunido encima de una mesa…

    Este hecho es jodido y da miedo pensar que te matas a trabajar simplemente para que ese numerito aumente y que de él se beneficien unos caraduras…

    Un abrazo!

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    • Pues, sí, Víctor, así son las cosas. Y no es fácil de resolver. Yo creo que cada uno tiene que asumir su responsabilidad y entender que si no necesitas para nada a la banca, por ejemplo, no tienen ningún control sobre ti. Conmigo te aseguro que no sobrevivían, porque no les pido prestado, y si ellos no prestan no ganan, así que fin de la fiesta (no, perdón, fin de la cita, ja ja 🙂

      Un fuerte abrazo.

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  16. Excelente Agustin,
    Alguien tiene que hablar alto y claro, quitarse los miedos y decir verdades como puños.
    Has sido tú, que has adquirido tu Libertad Financiera y enseñas a otros a hacer lo mismo, desde la honestidad y con corazón.
    Este mensaje tiene que llegar a muchas personas y por tal motivo con tu permiso voy a compartirlo.
    Me gusta soñar, y veo real que en unas décadas habrán personas éticas gobernando el mundo.
    Deseo ver tu próximo libro, ya que tienes mucho que contar.
    Nos vemos en San Sebastián en unos días.
    Un beso.

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