Ingresos activos: ese es el (posible) gran problema

Efectivamente, aunque las cosas no son ni blancas ni negras, lo cierto es que los ingresos activos se han convertido en un gran problema para muchas personas. ¿Qué ocurre, por tanto, con quién percibe un ingreso activo?

Un breve inciso para quien no lo sepa: ingresos activos son los que dependen de tu actividad y dedicación física y de tu intercambio de tiempo por dinero. Dicho de otra forma: ingresos activos son aquellos que percibes a cambio de hacer determinadas cosas durante un periodo de tiempo determinado.

Son la mayoría de los trabajos: ingenieros, abogados, fontaneros, meseros, limpiadores, doctores… Trabajos en los que, con independencia de que estén mejor o peor remunerados, tienes que hincar el lomo (o al menos el bolígrafo, el bisturí…).

Y dicho lo cual voy a contarte algo.

Dos historias de ingresos activos (o no tanto)

Voy a presentarte a dos personajes con orígenes parecidos pero decisiones diferentes.

Antoñito H

Antoñito H abrió una cafetería porque era la ilusión de su vida.

Con esfuerzo, sudor y ahorros propios y ajenos pudo materializar su sueño al que dedica considerables horas al día. Incontables, diría él.

Era tanto lo que le gustaba y tanto el dinero que, efectivamente, ganaba que, con el beneficio, decidió lo que sin duda muchos hubieran visto también con buenos ojos: abrir una segunda cafetería en otro barrio de la ciudad para atraer a nuevo público con nuevos bolsillos ansiosos por verse vaciados.

Sus ingresos ahora son dobles porque tiene dos cafeterías y le va bastante bien. Trabaja como un mulo, pero gana dinero.

¿Y dónde está el problema?

En ningún sitio. Pero no te precipites…

Joselito F

Joselito F, nuestro otro amigo, personaje, compañero, etc., también abrió otra cafetería porque también era su sueño y también se esforzó como un mulo y también invirtió dinero propio y ajeno y todo eso.

Al igual que a Antoñito H, el negocio le funcionaba bastante bien, por lo que ganaba dinero de lo lindo.

Pero a diferencia de Antoñito H, cuando reunió el suficiente capital con los beneficios, decidió adquirir una vivienda que reformó y tiene actualmente alquilada a estudiantes. Con esta opción, gana menos dinero que Antoñito H con su segunda cafetería, pero tiene bastante más tranquilidad porque no da un palo al agua (con la vivienda; con la cafetería sigue batiendo records de horas trabajadas).

¿Quién ha salido ganando de los dos, quién ha actuado mejor?

Y aquí hay un error, porque no se puede contestar a esta pregunta al estar mal formulada.

No se trata de quién ha actuado bien o mal, porque en este tipo de decisiones (y en casi todas) no hay nada bueno ni malo, tan solo hay simples consecuencias de nuestros actos.

No se trata de actuar mejor o peor, o de quién es más listo o más tonto, sino de que en función de cómo actúes así recibes.

En un caso puedes obtener más ingresos con más riesgos, trabajo e incertidumbres, y en otro menos ingresos con más tranquilidad.

Y ahora otra historia (que me concierne a mí y a todos) en relación al ingreso activo (a los ingresos activos)

El ingreso activo tiene un problema y es que no siempre depende de ti el que lo puedas percibir.

El problema es que dependes de muchas circunstancias para que pueda materializarse, es algo que escapa a tu control, no depende de tu exclusiva voluntad de dedicarle tiempo a algo, de hacer cosas a cambio de dinero.

El problema del ingreso activo, de los ingresos activos, es que puede haber múltiples circunstancias que hagan que tu deseo de trabajar como un mulo se frustre.

Te pongo dos casos concretos:

Confinamientos y pandemias

Como ya sabes lo que son, no voy a extenderme.

Y tú dirás:

– Pero Agustín, el que haya mucha gente confinada ahora o sin poder abrir sus negocios (de hostelería, por ejemplo) es una excepción en la historia de la humanidad.

A lo que siento discrepar. O mejor dicho, a lo que tengo que matizar.

Puede ser una excepción que dura mucho tiempo y no se sabe cuándo va a acabar.

Una excepción que tiene muchas papeletas de volver a repetirse en el futuro.

Y una excepción que, por sí sola, tiene el poder de arruinar tu negocio y por ende tu vida en un plis plas, porque la gente no ahorra, no invierte y vive al día. Con dos semanas que te cierren hay gente que se ha tenido que ir a buscar viento fresco a otra parte.

Estados de ánimos

¿Estados de ánimo?

Sí, estados de ánimo.

Porque no todos tenemos el mismo estado de ánimo todos los días.

Es más, muchos hemos pasado por noches oscuras del alma, por periodos que pueden ser muy prolongados en los que no tienes ganas de hacer nada, apenas fuerzas para levantarte de la cama, y a pesar de todo debes seguir comiendo, que es lo que tiene la vida: que comes todos los días.

Y te diré algo: cuando pasas por un periodo malo en el que no tienes fuerzas para nada, tan solo para preguntarte quién soy yo, qué hago aquí y porqué todo me parece tan triste, en esos momentos se agradece mucho poder deprimirte agustito en la cama sabiendo que para comer no te falta, porque tu ingreso pasivo viene de camino al igual que todos los meses.

Es un detalle muy, muy a tener en cuenta. Algo que puede parecer frío, pero es real: no es lo mismo deprimirse con dinero que sin dinero.

Y tú me seguirás diciendo:

– Ya, Agustín, pero al igual que no siempre estamos de pandemia tampoco estamos deprimidos todos los días…

Y en efecto así es; caso contrario la vida sería imposible.

Pero hay otras cosas: enfermedades (que pueden ser prolongadas), accidentes (que nos imposibiliten para el trabajo), infortunios (que impidan que abramos el negocio: inundaciones, roturas, incendios…).

Y en todos esos casos, cuando no puedes trabajar por mucho que te guste, se agradece que te llegue una paguita sin apenas despeinarte.

¿Debemos olvidar, entonces, los ingresos activos?

No, para nada, tampoco vamos a ponernos así.

Hay gente que disfruta haciendo su trabajo, y es muy loable.

Y la mayoría, quieras que no, sigue creyendo en eso de que ganarás el pan con el sudor de tu frente.

También, la mayoría (lo veo triste, pero es así) sigue sin saber qué hacer en su vida y con su vida si les quitas el trabajo (activo).

Lo que yo digo es que pensemos muy bien las decisiones que tomemos con nuestro dinero a la hora de invertir o abrir negocios.

Que pensemos que puede haber circunstancias que nos impidan trabajar en lo nuestro y, en esos casos, se agradece mucho tener la subsistencia asegurada por mucho que no puedas trabajar.

Y que a la hora de invertir pensemos en lo que nos va a dar más trabajo o nos va a dar más tranquilidad.

Mi caso personal

Si me lees imagino que lo conocerás.

Yo comencé con trabajos activos y a partir de ahí todo lo que he ido ganando lo he invertido para recibir ganancia pasiva.

Trabajar no trabajo mucho porque me cansa, así que no invierto para trabajar más.

Y lo poco que hago a nivel físico, activo, es porque me gusta o encuentro poderosos motivos para hacerlo.

Estoy seguro de que gano mucho menos que otros que hacen muchas cosas (lo cual veo lógico), pero tengo la tranquilidad de que los días que llueve puedo quedarme en la cama si me apetece leyéndome una novela.

Y nadie me tose.

Si te interesa esta temática, tengo unos cuantos artículos más para ti:

En éste aprenderás acerca de los diferentes tipos de ingresos.

En éste acerca de lo que son los activos y cómo constituirlos.

Y en éste más acerca de los ingresos pasivos.

Gracias por leerme y, si te ha gustado el post, ¿lo compartirías, por favor? ¡Muchas gracias! 🙏

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, crecimiento personal, talento y conocimiento. Me encantaría ayudarte a llegar a ese lugar en el que eres realmente tú y puedes generar riqueza. Mi lema: somos creadores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no quieres perderte nada, te invito a formar parte de la comunidad aquí).

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8 comentarios en «Ingresos activos: ese es el (posible) gran problema»

  1. Tampoco se trata de mata a los ingresos activos, los ingresos pasivos vienen de las personas que tienen ingresos activos. Si todos nos dedicamos a los ingresos pasivos ¿Quien nos va a traer el delivery de nuestro restaurant favorito? ¿Quien nos va a preparar nuestra comida favorita?

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    • Por supuesto tiene que haber de todo, Roberto. Y de hecho hay gente a la que le encanta su trabajo, pero yo hablo para la gente que quiere ser cada vez más libre, y en ese sentido un trabajo activo no ayuda mucho, aunque por supuesto te puede encantar y encontrarle beneficios distintos de los meramente económicos o que te compensen otras cosas.

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  2. Esta muy bueno su escrito, aprende mucho a las personas a desarrollarse, ya sea en los negocios, que a desenvolverse en sincurstancias de pandemia como estamos ahora en todo el mundo, a mi me gustan las dos formas de ingreso, gracias

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  3. Hola Agustín,yo he trabajado desde una temprana edad,hoy a mis 52años estoy muy cerca de poder permitirme no trabajar. El tema de vivir del trabajo es un tema cultural y de país de donde venimos y de la educación que hemos recibido de nuestros padres y entorno,cuando no tienes los conocimientos y la mente abierta para poder adquirirlos es muy difícil cambiar. Te agradezco que sigas escribiendo estos artículos que para mí tienen un gran valor.

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  4. Querido Agustín,

    Gracias por esta interesante entrada. Algunos, como yo, llevamos unos años siguiéndote y nunca terminamos de arrancar. A ver si ése se convierte en el más firme propósito para 2021.

    Un fuerte abrazo y Feliz Navidad.

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