5 consejos para iniciarte en las inversiones bursátiles

Este artículo va dirigido a todos aquellos que quieren comenzar en el apasionante mundo de las inversiones bursátiles. 5 consejos para que empieces con buen pie.

Si quieres comenzar a invertir en bolsa debo decirte que has tomado una estupenda, o no tan estupenda, decisión, en función de cómo pienses hacerlo, de las precauciones que tomes y de los conocimientos que tengas.

Por conocimientos no te preocupes porque hoy en día hay materiales más que suficientes para adquirir los conocimientos necesarios. El hacer las cosas bien o no, y el tomar las precauciones necesarias, es algo que puedes comenzar a tener en cuenta con los consejos que te voy a dar en este artículo.

Vamos allá.

# 1 Invertir en bolsa no es jugar a bolsa

Eso quiere decir que las inversiones bursátiles son inversiones, no apuestas.

Mucha gente entra en Internet y teclea en el buscador palabras como jugar a bolsa, cómo jugar en bolsa, apostar en bolsa… Es algo que siempre me ha causado una profunda estupefacción: ver cómo las personas confunden los términos y cómo se puede tener tan poco apego por el dinero.

Una inversión es algo que se realiza atendiendo a criterios racionales. Que estos sean más o menos acertados dependerá del sistema que se utilice, pero en cualquier caso su común denominador es que están fundamentados, son lógicos, obedecen a reglas de raciocinio.

Una apuesta es algo que realizas sin ningún criterio a priori para saber si acertarás o no. Igual puede salir bien que mal. Tú rezas para que salga bien, pero en absoluto lo has estudiado ni sopesado. Depende en exclusiva del azar.

En bolsa, por tanto, se invierte, no se apuesta ni se juega. Para eso están los casinos, los juegos de cartas, la ruleta… Y aunque invertir, quieras que no, sea arriesgar, no podemos evitarlo, tener en cuenta estas matizaciones son importantes.

Si quieres que tu inversión en bolsa tenga las de ganar el primer consejo, por tanto, es adquirir los conocimientos necesarios para conocer las reglas del juego y tomar las decisiones que mejor consideres. Evidentemente, podrás acertar o no, todos podemos equivocarnos, pero al menos habrás hecho lo necesario de tu parte.

# 2 Define tu estrategia

Para conseguir cualquier resultado, en general, hay que tener una estrategia, esto es un mapa de ruta con los pasos a seguir en cada momento.

Las inversiones no son una excepción y las inversiones en bolsa tampoco. Hace falta, por tanto, idear una estrategia.

Esa estrategia estará determinada por tus predilecciones personales, el nivel de riesgo que quieras asumir, tu expectativa de rentabilidades…

Puedes invertir a corto, medio y largo plazo. Puedes elegir estrategias que exijan una intervención activa por tu parte o que, por el contrario, sean totalmente pasivas. Puedes preferir la comodidad y “seguridad” (entre comillas) de una opción en concreto frente a la posibilidad de mayores ganancias a costa de esa comodidad. Puedes preferir obtener ganancias cuando la bolsa sube o cuando la bolsa baja….

Las posibilidades, en definitiva, son múltiples. Lo único necesario es que conozcas las opciones y elijas la que prefieras, permaneciendo en ella mientras obtengas beneficios y sabiendo pivotar cuando haga falta. Lo que es muy nefasto es dar palos de ciego: sentarte ante el ordenador un día y hacer una cosa, el día siguiente hacer otra, preguntar a terceros, leer las noticias, ponerte nervioso, hacer caso a un gurú, a otro, a su contrario…

No desviarse de la ruta establecida suele ser requisito necesario para llegar a la meta.

# 3 Limita el riesgo

Aunque invertir sea arriesgar (es decir, que se pueda ganar o perder) eso no quiere decir que nos tiremos a la piscina sin saber si hay agua o que nos lancemos desde el avión sin paracaídas.

Se pueden minimizar los riesgos y de hecho debemos hacerlo si actuamos con cabeza.

Siempre se ha dicho que en bolsa hay que maximizar ganancias minimizando riesgos. Una de las medidas más populares para conseguir esto es la utilización de los stop loss, que como su nombre indica significa parar pérdidas o detener pérdidas.

Utilizar un stop loss significa establecer una orden de limitación de riesgos, esto es indicar al sistema que, caso de que vayas perdiendo, no quieres perder más. Es algo que debería hacerse en el mismo momento de dar una orden de compra: compras (ya o cuando el precio sea el que tú digas) e indicas que si el precio de la acción, en contra de lo esperado, baja, se venda automáticamente cuando alcance un cierto umbral. Esto para el supuesto genérico de que operes en largo, es decir de que compres acciones para venderlas cuando estén más caras, que es la operativa más usual.

# 4 Reduce costes

La rentabilidad de una inversión está determinada por la relación que existe entre lo que ganas y lo que pones, lo que gastas o lo que inviertes.

El coste de una inversión, por tanto, es una de las variables a tener en cuenta para maximizar ganancias. No hay que ser muy inteligente para entender que a mayores costes menores ganancias y viceversa. Sin embargo, esto que parece muy evidente no todo el mundo lo tiene en cuenta en la práctica.

Las inversiones bursátiles conllevan costes de operación, mantenimiento, custodia… Los famosos brokers, por su trabajo, van a suponer un coste que afrontar y, en consecuencia, elegir uno u otro influirá en tu cuenta de ganancias. Mi consejo, por tanto, es que compares precios y servicios de estos profesionales, y para ello te puedes servir de portales como, por ejemplo, invertirenbolsaweb.net.

Ten en cuenta además que muchos costes son fijos con independencia de la cuantía. Esto significa que si operas mucho (das muchas órdenes) de escasos importes, tus costes crecerán lineal o exponencialmente mientras que tus beneficios no tienen por qué hacerlo. La regla básica en bolsa debe ser la contraria: costes lineales, beneficios exponenciales.

# 5 Observa la realidad

Por observar la realidad no me refiero a ver lo que pasa en el mundo (las noticias) para actuar en consecuencia.

Observar la realidad es algo muy básico que no todo el mundo hace: si estas ganando dinero significa que estás ganando dinero y por lo tanto puedes seguir; si estás perdiendo dinero significa que estás perdiendo dinero y por lo tanto puedes (igualmente) seguir (perdiendo).

A pesar de ser tan elemental, con frecuencia hacemos lo contrario: ver que estamos perdiendo pero esperar a que revierta la tendencia. Craso error porque una tendencia nos muestra un movimiento de continuidad, de permanencia: algo que lo normal es que continúe y no que revierta. No digo que no vaya a hacerlo, digo que es más normal que no lo haga a que lo haga.

Esta regla tan básica con frecuencia se pasa por alto: vemos que estamos perdiendo dinero pero nuestra intuición nos dice que no puede continuar mucho tiempo. Y cuando tu intuición (o peor, la de un tercero) es más importante que un gráfico, ¡tenemos un serio problema!

Espero que te hayan servido estos consejos y puedas iniciarte en tus inversiones con buen criterio. ¡Te deseo mucha suerte!

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, crecimiento personal, talento y conocimiento. Me encantaría ayudarte a llegar a ese lugar en el que eres realmente tú y puedes generar riqueza. Mi lema: somos creadores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no quieres perderte nada, te invito a formar parte de la comunidad aquí).

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