Paro universitario - Desempleo universitario

La sencilla y poderosa solución al problema del paro universitario

El paro universitario, el desempleo universitario, es un problema en casi todo el mundo. Aunque mejor dicho, sería un problema si no fuera porque puede ser fácilmente solucionado.

¿Así, de forma tan fácil?, te preguntarás.

Sí, así, de forma tan fácil. Lo sencillo y lo simple es poderoso y transformador.

Voy a explicarte cómo se soluciona este problema, pero antes déjame que me desahogue un poco, déjame decirte lo que ocurre con las universidades.

@agustgrau hablando de las #universidades y la solución al #parouniversitario - ¡Compártelo!          

No tengo nada en contra de estos ilustres centros, salvo por lo que concierne a los años de vida que debe emplear una persona en aprender conocimientos en ocasiones anquilosados que poco tienen que ver con la realidad.

Siempre he dicho que cuando terminé mis estudios universitarios me di cuenta que la vida era una cosa y la universidad otra. Me di cuenta que me habían enseñado cosas que estaban en los libros, pero no el mundo. Me di cuenta que había que aprenderse de memoria cosas que ya estaban en esos libros, y que los que las enseñaban a menudo tan solo las leían (como si estuviéramos en primaria, como si tú no supieras leer).

También me di cuenta que lo que aprendías en el primer año podía haber cambiado en el quinto, con lo cual ya no te servía, pero claro, no estaba la cosa como para volver a empezar de cero. Y también me di cuenta que los que enseñaban sabían de oídas, de lo que habían memorizado, de lo que se habían aprendido, pero no de lo que hacían o practicaban. 

La diferencia entre la universidad y la vida es como la diferencia entre el día y la noche - ¡Compártelo!          

Siempre he considerado muy paradójico que te enseñe a ser abogado alguien que nunca ha pisado un juzgado, o que te enseñe a montar un negocio alguien que nunca ha creado uno. En un mundo ideal eso se consideraría estafa o demencia. Pero estamos en éste y así es la vida y así son las cosas (y así se las hemos contado, como decía aquel 🙂  ).

A pesar de todo a los jóvenes les sigue dando por ir. Parecen inmunes al problema del paro universitario. No solo eso, peor aún, parece que les gusta. Y cuando terminan la universidad y constatan que no tienen empleo, siguen haciendo más de lo mismo y empiezan con masters, doctorados, postgrados, and so on. ¿No quieres caldo? Toma dos tazas. Un buen amasijo de títulos para pasearlos por las oficinas del INEM. Toda una serie de ilustres e ilustrados parados.

La consecuencia de todo esto ya la sabemos: un altísimo porcentaje de paro universitario en España, donde 4 años después de conseguir el título sólo 4 de cada 10 estudiantes tiene un empleo fijo.

Si en mi primer libro dije que las universidades eran fábricas de parados, entenderás que me reafirme en ello.

Pero quizá te estés acordando que el título de este post apuntaba a la solución del problema del paro universitario. Y yo, hasta ahora, no he hecho más que quejarme 🙂 . Sí, lo reconozco, aunque me encantaría tener el estado de conciencia sublime que siempre propugno, a menudo me perturbo y me dejo llevar. ¿Qué le vamos a hacer? Soy humano, así que déjame un poquito más de queja (si tienes prisa por ir a la solución sáltate unos párrafos y ve al grano).

Si en España la cosa ya era difícil de entender, peor se pone ahora cuando, para conseguir tan poco, encima tienes que pagar cada vez más. Porque cuando yo era universitario, las tasas eran casi gratuitas, pero por lo que me dicen ahora la cosa ha cambiado. Es decir, hay que pagar más por recibir lo mismo, es decir nada o muy poca cosa. Hay que pagar por acabar en el paro. Desde luego, un negocio redondo donde los haya. Viva la lucidez.

Y si esto es en España, en el resto del mundo ya ni contarte. Leí hace poco en un artículo cosas absolutamente escalofriantes:

  • En EEUU, hay millones de graduados universitarios con deudas de millones de dólares por los préstamos contraídos para pagarse los estudios. Por lo visto allí hay que vender un piso para pagarse la universidad.
  • En otros países, como Reino Unido, hay facultades que cuestan más de 10.000 € al año. Si tienes en cuenta que con menos de 200 te montas un negocio on line, entenderás que me pregunte: ¿Estoy yo loco o es la realidad la que me lo hace creer? ¿Es real la realidad o es tan solo el mundo que han puesto ante mis ojos para ocultarme la verdad 🙂 ?
  • En China los exámenes de acceso a la universidad provocan suicidios, estrés, ansiedad y depresiones entre los jóvenes. Y por si fuera poco, el gobierno castiga con penas de cárcel a quien sorprenda copiando. Claro, que al menos no es pena de muerte.

Pero centrándonos en el asunto, ¿qué puede hacer una bella persona, una vez transcurridos sus bellos y juveniles años universitarios, cuando abandona tan ilustres dependencias?

Opciones laborales al acabar la universidad

Básicamente con dichos estudios, como con cualquiera, puedes trabajar por cuenta propia o ajena.

 ♦ Si decides establecerte por cuenta propia, en uno de los clásicos supuestos de toda la vida, tienes que seguir tirando de billetera, porque montar oficinas, gabinetes, centros, fábricas, etc. cuesta dinero.

La incertidumbre de si funcionará o no (en un mundo tan cambiante) es alta y a nadie le gusta perder su dinero. Además del consabido bajón, la merma de autoestima y las caras de condolencia que tienes que observar cuando comunicas a los tuyos que la cosa ha sido un desastre (¡ya te lo dije yo!…. – el coro de optimistas evolucionados -).

 ♦ Si decides trabajar por cuenta ajena, tienes a su vez dos opciones:

  • Trabajar para el estado, lo que una parte importante de la gente quiere (no exactamente trabajar para el estado, sino que le pague el estado, que es diferente). Ello supone más años de dura formación y tener que competir con miles de aspirantes por unas plazas seguro que más bien escasas.
  • Trabajar para otro. Que te contraten, la nómina, el jornal, la paga. Ello acompañado de sus consabidas dosis de este trabajo es una porquería, el sueldo no me llega, el horario no se respeta, mi jefe es un tal y los que me rodean una sarta de cretinos, ineptos y trepas.

Y por supuesto, cuando te despidan, al paro, como todos. A ver si quedan prestaciones y sigo tirando unos meses más.

Existen modalidades más atractivas dentro los supuestos anteriores, sobre todo del primero: montar un negocio on line, una cooperativa física, optar por el talento y financiarse con proyectos de crowdfunding, etc.

Pero no es de eso de lo que quería hablarte.

Porque incluso lo anterior sigue exigiendo un cierto despliegue de trabajo y el entrar de acuerdo con voluntades de otros.

Lo que yo quiero hablarte es más sencillo de llevar a cabo. Y te bastas tú solo. Un simple universitario salido de la universidad, sin un euro en el bolsillo, se basta para ello.

¿De qué estamos hablando?

La sencilla, pero a la vez poderosa solución al problema del paro universitario

Hay que empezar contando con lo que uno tiene y lo que no.

¿Qué NO tiene un recién universitario por regla general? Dinero para invertir, contactos que le enchufen, experiencia profesional…

¿Qué SÍ tiene un universitario siempre y en todos los casos? Conocimiento. El conocimiento que ha adquirido en la universidad.

Pues con eso hay que contar, porque eso es lo que tienes.

El conocimiento allí adquirido en tan ilustres centros seguro que será parcial, poco realista, anquilosado… Pero eso tan solo implica que necesita una puesta a punto.

Primer paso, por tanto: adaptar a la realidad y al mundo cambiante el conocimiento adquirido en la universidad. Hacerlo real, palpable, mantener lo que sirva, eliminar lo que no y añadir lo que falte. ¿Dónde puedes adquirir conocimiento actual? En Internet, claro. Nada hay más actual que eso.

La solución al problema del paro universitario consiste en transmitir el conocimiento que has adquirido, MEDIANTE DETERMINADA ESTRATEGIA, a otras personas y cobrar por él.

Evidentemente nadie quiere que le sueltes el rollazo que te han echado en la universidad. No se trata de eso, no se trata de dar clases teóricas desde un púlpito.

Se trata de aplicar el conocimiento adquirido a la resolución de los problemas que tiene la gente. Porque la gente no quiere que le eches sermones, lo que quiere es resolver sus problemas, ¿quién no quiere?

Te voy a dar ejemplos de cómo pueden los universitarios, según sus respectivas carreras, resolver determinados problemas (y problemas hay a montones, te lo aseguro, solo tienes que mirar alrededor).

  • Medicina. Cómo evitar ataques al corazón, infartos cerebrales, hipertensión…
  • Enfermería. Cómo aprender primeros auxilios, cómo resolver accidentes de los niños en el hogar…
  • Nutrición y dietética. Cómo alimentarse bajo en grasas, cómo aprender cocina de determinada clase…
  • Ciencias del deporte. Cómo montarse un gimnasio en casa, cómo prevenir las lesiones en los trabajos sedentarios…
  • Ingeniería agrícola. Cómo montar un huerto ecológico, cómo crear un huerto en la terraza o el jardín…
  • Arquitectura. Cómo diseñar jardines en viviendas unifamiliares, cómo crear viviendas sostenibles, cómo evitar fugas de climatización…
  • Derecho. Cómo evitar que te engañen al firmar un contrato, cómo conocer tus derechos en determinado sector, cómo aprender las cuestiones hereditarias para cuando se te muera alguien (para cuando te mueras tú ya es demasiado tarde)…

Y así podría seguir. La estrategia es muy simple, básica y universal, aplicable a todos los estudios universitarios de cualquier país. Examina cómo puedes resolver los problemas de la gente con el conocimiento que tienes. Y empaqueta esas soluciones en distintos formatos: libros (electrónicos, autoeditados), guías, tutoriales, audios, cursos…

Agustín Grau - La fórmula del éxito

Utiliza lo que ya tienes para ayudar a la gente. Y cobra por ello, es una forma de hacer dinero. La gente paga para que le arreglen la vida. La gente paga para saber, pero para saber lo que le interesa.

De esta forma si ellos pagan por saber y tú cobras por enseñar tenemos el matrimonio perfecto, ¿no crees? Entonces, ¿habemus o no habemus boda?

Por favor, comparte en los botones de abajo este post para que los universitarios sepan que su única salida no consiste en hacer masters o esperar a ser contratados. Muchos te lo agradecerán, estoy convencido. Con lo que tienen cuando salen, ¡ya pueden empezar a ganar dinero!

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, crecimiento personal, talento y conocimiento. Me encantaría ayudarte a llegar a ese lugar en el que eres realmente tú y puedes generar riqueza. Mi lema: somos creadores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no quieres perderte nada, te invito a formar parte de la comunidad aquí).

21 comentarios en “La sencilla y poderosa solución al problema del paro universitario

  1. Que buen artículo Agustín.

    Mi padre siempre me decía exáctamente eso: “La Universidad es una fábrica de parados”.
    Estoy también muy de acuerdo con que es ridículo que alguien que no ha estado en su vida en un juicio, te de clases de cómo defender un caso.
    Este ejemplo lo vemos a diario en todas partes…, y así nos va.

    Muchas gracias. Comparto por Facebook

  2. Genial post como siempre, Agustín. Enhorabuena. Personalmente me siento muy identificado con lo que comentas, pues estoy a punto de salir de la universidad, en 2 meses. Mi intención es ser redactor freelance especializado en turismo (la carrera que estudio), y también estoy dándole vueltas a una idea de negocio. ¿Alguna idea para transmitir mi conocimiento y ayudar a la gente? 😉 Saludos Agustín.

    • Genial, Alberto. Pues lo primero, suerte para los exámenes finales, je je.

      Lo de ser redactor freelance está muy bien, simplemente mira a ver de posicionarte como autor experto, porque hay muchos portales en los que se ofrecen servicios de este tipo pero pagan una miseria. Tu especialización es lo que te permitirá solicitar honorarios superiores.

      Para transmitir tu conocimiento y ayudar a la gente mi sugerencia es: primero que determines el sector concreto o micro nicho que a ti te gusta (viajes para solteros, turismo responsable, países africanos, etc) y dentro de eso estudies con las herramientas de palabras clave en internet qué es lo que la gente busca en relación a ese nicho o micronicho.

      Un saludo.

  3. Hola Agustín 😉

    Me viene como anillo al dedo el artículo ya que acabo este año también. Estoy completamente de acuerdo en todo lo que dices y la verdad, es una pena que todo sea así.

    Lo peor es que es una burbuja que sigue creciendo, ¡y digo yo que en algún momento tendrá que explotar!

    Nos preparamos para algo que poco o nada tiene que ver con el mundo laboral, no aprendemos herramientas útiles y necesarias en nuestro día a día como trabajador (hablar en público, gestión de nuestro tiempo o toma de decisiones).

    Aunque lo peor es el sistema en el que se imparte todo, los tests estandarizados que le dan más importancia a saber como trabaja un profesor y resolver cuatro cuestiones que al aprendizaje en sí que la materia pueda conllevar.

    Para terminar, aportar que una vez acabada la universidad existen diversos caminos que se pueden tomar. No todo es estudiar un máster que no quieres (para seguir esta burbuja) o encontrar un empleo en algo que detestas. Creo que vendría como anillo al dedo aquel round post en el que participaste en mi blog acerca de qué hacer después de terminar la universidad 🙂

    Un abrazo

    • Pongo el enlace del round post, Jesús: http://libresviajeros.com/que-hacer-despues-de-terminar-la-universidad/ ¿Porqué no lo has puesto? Te veo muy comedido, ten confianza, hombre, tu ya eres de esta casa y te tengo sincero cariño :).

      Me gustan mucho esas 3 cosas que citas que, por ejemplo, no se enseñan en la universidad: hablar en público, gestión de nuestro tiempo o toma de decisiones. Y es que tienes más razón que un santo.Yo creo que son 3 perfectos ejemplos de cosas que le vienen a todo el mundo, que son necesarias para infinidad de asuntos, y que, sin embargo, se pasan por alto.

      Bueno, sabes que te deseo mucha suerte en tu trayectoria y, en general y por supuesto, siempre, siempre ¡lo mejor! 🙂

  4. Lo siento pero estás muy equivocado si piensas que todas las personas que van a la universidad, acaban sin trabajo o con un trabajo que no les gusta y que odian. El problema no está en las universidades, el problema está en la orientación que reciben estos chicos. Yo supe que me apasionaba la química con 27 años después de tener mi carrera de diseño gráfico y trabajar en el campo, que por cierto también me apasiona. Y para química hay que estudiar e ir a la universidad. Así como para ser doctor, ingeniero, veterinario, físico, arquitecto, nutricionista (entre muchos otros trabajos) Y conozco muchos doctores, ingenieros, veterinarios etc….. apasionados y locos por su trabajo. Y trabajan por cuenta ajena y/o propia. Y ya dejando de lado la universidad, el cartero que viene a casa le encanta su trabajo y mi madre que es policía local, disfruta todos los días. Y solo estoy mencionando algunas profesiones. Las hay muchas más en las que se debe estudiar y demostrar que eres alguien capacitado. La cosa cambia si eres una persona que no te gusta estudiar y lo que te gusta es el mundo de los negocios y montar el tuyo propio , de eso no hay carrera. Por favor no comentéis tanto que ir a la universidad y trabajar para una empresa es algo negativo y que vas a odiar, y que no hay más opción que montarte tu propio negocio. Ya que esto es lo que los jóvenes aprenden. Y eso a parte de que no es cierto, es que el problema no es la universidad. Como he mencionado al principio el problema hoy en día está en la orientación que recibimos antes de entrar a la universidad, osea, ninguna. Ojalá yo hubiera descubierto antes que me gustaba la química y la bioquímica, pero como muchos otros nadie nos lo enseñó.

    • Hola Patricia, muchas gracias por tu comentario, aunque tengo que decir que discrepo en casi todo.

      En primer lugar, a mi nunca se me ocurriría decirle a nadie que está muy equivocado, simplemente le diría que discrepo de lo que dice. No sé quién tiene la posesión de la verdad de algo.

      En segundo lugar, para saber de química no hay que ir a la universidad, hay que aprender de química, pero no necesariamente en la universidad (otra cosa es que necesites un título porque algunas empresas de la edad terciaria los siguen pidiendo o los siguen valorando).

      Y en tercer lugar, y para no hacer esto muy largo, no sé por qué dices (o pides) que “no comentéis tanto que ir a la universidad y trabajar para una empresa es algo negativo y que vas a odiar”. ¿Yo lo he hecho? ¿Lo he dicho yo? Dime dónde porque no soy consciente.

      Es cierto que hay mucha gente que, habiendo ido o no a la universidad, ama su trabajo. Perfecto, ¿y? ¿Quién ha dicho lo contrario?

      Dicho lo cual, te agradezco sinceramente tu comentario porque aporta otro punto de vista que seguro a muchas personas interesa.

      Un abrazo y que tengas muchos éxitos. Cuídate.

  5. Excelente informaciòn, se las voy a transmitir a mis hijos que son universitarios y habrà algo de informaciòn para la mamà que soy yo jaja ja, Gracias un abrazo de oso.

  6. Muy bueno tu articulo, agustin, además que me sirve mucho horita que todavía estoy en la universidad.
    Es verdad que mucha gente tiene esa creencia, y se ponen a estudiar, estudiar, sacan títulos, posgrados y un montón de cosas, pero siempre les falta algo. Aquí la explicación, lo mejor es que tiene solución y nunca es tarde 🙂
    Muchas gracias… compartido!

  7. Es bien sabido que las universidades están cada vez más desconectadas del mundo real, y sin embargo hay gente que se sigue matando por ir y acumular diplomas ¿Por que? Por el miedo que tiene la gente a terminar en la pobreza. Fuimos adoctrinados en la idea de que cuanto más estudiemos, más nos van a pagar. Por eso veo tanta gente desesperada por un diploma aunque no les guste lo que están estudiando (y una vez graduados no ejercen su profesión o lo hacen de mala gana). Y las universidades confían en ese miedo y por eso no se preocupan en hacer carreras eficientes para los alumnos, porque saben que éstes no les van a faltar.
    Sé que no se puede pretender que no vaya nadie a la universidad, pero si al menos aquellas personas que sienten que no les colma sus expectativas perdiera el miedo a dejar de ir y entendiera que no hay correlación entre la cantidad de estudio que una persona tenga y el dinero que vaya a ganar, al menos eso sería el principio del cambio.

    • Sí, Santiago, esa es la clave: conocer y aceptar que no hay correlación entre la cantidad de estudios que tengas y lo que vayas a ganar.

      Por la titulitis hay una auténtica obsesión. A mí hay productos digitales en los que me preguntan si doy título, y me dan ganas de responder “pues no, la verdad, pero si quieres y te hace ilusión te hago uno” 🙂

      Yo respeto por supuesto que cada uno vaya a la universidad si quiere, faltaría más, pero si luego no tiene trabajo o lo que aprende le sirve de bien poco, bueno, pues hay que asumirlo.

      Gracias por tu comentario.

  8. Hola Agustin,

    Desde la lejanía pero avido lector de tus comentarios y articulos. Te felicito por ese don innato que tienes de acertar y ver las cosas de una manera que pocos tiene la suerte de ver.

    Ayer intenté hacerte un breve comentario vía tablet, pero creo que este no pasó el filtro. Te comentaba acerca de una recientemente licenciada (de mi familia) en lenguas clasicas (Latin y Griego), ¿que problemas crees que podría solucionar en este cambiante mundo? Eh! por favor no me mal interpretes, no quiero imaginar que alguien piense que esto es el “consultorio de Elena Francis…” 😉
    Gracias,

    • Hola Ángel, gracias por leerme. Para responderte con propiedad a la pregunta tendría que hacer un estudio de palabras clave con las herramientas que existen al respecto, cosa que, claro, no puedo hacer. pero existe la posibilidad de que, a grandes rasgos, así tal cual como “lenguas clásicas” no haya mucha demanda de la gente por aprender y haya que cambiar el enfoque, por ejemplo “filología”.

      Cuídate y, nuevamente, gracias.

  9. Hola Agustín, buenas noches.

    Cómo lo sabes, me refiero al problema que hay desde hace unos años en los que los estudios no están en armonía y buena compañía con el mundo laboral, y parece que para lo único que los puedes utilizar es para reinventarte y hacer algo por tu cuenta, ya que el sistema de trabajo no está por la labor de darte ese empleo para el que te has estado formando y preparando.

    Pero siempre queda la parte positiva, u opción B, sacarle partido como bien dices a los conocimientos adquiridos, y algo es algo, menos da una piedra.

    Un fuerte abrazo, cuídate que tú sí que sabes, muchas gracias por la información y seguimos creciendo.

    • Gracias, Cristina. Todos sabemos, no solo yo :). Estoy convencido que en el interior de cada uno existe un pozo de sabiduría al que podemos acudir cuando queramos. O dicho de otra forma, también podría decirse que cada uno sabe en el fondo lo que le conviene, lo que tiene futuro, lo que le puede ir bien… lo que tiene que hacer en definitiva.

      La solución que propongo, de todas formas, es un como un empleo con ingresos normales, no solo un mal menor:).

      Cuídate mucho, Cristina. Un abrazo.

  10. Agustin mis saludos y felicitaciones para ti por tu blog.

    Por mi parte estoy totalmente de acuerdo en tu apreciacion, la obsesion de una persona creyendo que el titulo les asegura la vida es falso, creo que la universidad es un medio no un fin en si mismo, para eso debemos mirar a fondo y descubrir nuestro proposito de vida, para ponernos al servicio de los demas.
    Empleo nos da salario una paga, mas la palabra TRABAJO, significa ” llegar a ser”. del trabajo nunca nos jubilaremos del empleo si, por lo que debemos usar nuestro empleo para financiar nuestro trabajo, donde alli esta nuestro don.
    Creo que por alli parte todo, desarrollar el don predominante y arriesgarnos más.

    En fin la forma que lo expones abres otro avanico a un mundo que esta en constante cambio, debemos abrirnos a eso. Un abrazo

    • Qué palabras, Alejandro, me has dejado patidifuso, ja ja.

      Suscribo lo que dices y matizo que, en mi opinión, el propósito en la vida debe tender, además de a ponernos al servicio de los demás, también a encontrar nuestra felicidad y aprender aquello que hemos venido a aprender. Nuestro propósito último creo que es nuestra tarea de vida, es decir algo que hemos venido a hacer y que debemos cumplir.

      Un abrazo 🙂

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