Tomar decisiones. Importancia y consejos

Ser capaces de tomar decisiones no es siempre una cuestión que venga servida, sobre todo cuando éstas implican cambios importantes en nuestras vidas.

(Éste NO es un artículo mío, sino un post invitado de Alejandro Vera –Ver mini bio al final-)

En estas líneas compartiré contigo una reflexión sobre el miedo al cambio y algunas claves para facilitar la tarea de toma de decisiones que, durante mi ejercicio como psicólogo, he visto que han funcionado.

El miedo al cambio que provoca la toma de decisiones difíciles

Decidir abandonar una relación de pareja, cambiar de trabajo, tener hijos o emprender, serían algunos ejemplos de decisiones difíciles.

Algunos términos habituales que encuentro en consulta, cuando llegan personas que tienen ante sí alguna decisión complicada que tomar, son bloqueo, desorientación o angustia.

Lo que convierte en difícil a una decisión es que en todos los escenarios que se plantean hay pérdidas o riesgos importantes.

La dificultad a la hora de tomar una decisión viene dada porque tenemos que elegir que queremos perder, no que queremos ganar.

Este enfoque supone ir contra nuestra propia naturaleza humana, ya que hemos sido educados en ganar. El perfeccionismo y la ilusión de control, fomentan creencias erróneas donde pensamos que podemos estar en la vida sin derramar nada de lo que tenemos.

Recuerdo el caso de una paciente con un grado de perfeccionismo tan, tan alto, que se sentía incapaz de acabar su proyecto fin de carrera, ya que se cuestionaba cada frase que escribía.

Era incapaz de decidir por qué palabras quería apostar.

Cómo tomar decisiones difíciles - ¡Compártelo!       

¿Indecisión o procastinacion?

La procastinación o inmovilismo surge más que como ejemplo de vaguería, como respuesta al miedo y a una baja tolerancia a la frustración. Nos bloqueamos porque mentalmente tratamos de repasar la situación, una y otra vez, intentando encontrar la manera de salir indemnes sin tener que sacrificar nada. Pero no la hay, toca asumir riesgos.

Insisto, las personas que procastinan no suelen ser vagos, son miedosos. La procastinación es una forma de evitar el compromiso, el posible error o fracaso, asumir la responsabilidad sobre la propia vida, étc. El famoso miedo a la libertad que titulaba Erich Fromm.

Para ser capaces de salir del laberinto en el que nos encierra una situación donde ningún camino es ideal, debemos desarrollar una habilidad que en psicología llamamos tolerancia a la frustración.

La tolerancia a la frustración tiene mucho que ver con la cantidad de oportunidades que le damos a nuestras ideas o actos, antes de rendirnos o desesperarnos.

Si por ejemplo, quiero darle un giro a mi vida y emprender, es posible que al comienzo de mi proyecto haya curvas y los resultados no cumplan con las expectativas.

En función de cómo sea capaz de regularme y tomar decisiones de forma coherente, podré reevaluar que está fallando o no, en vez de comenzar a tomar decisiones impulsivas o deshacer el camino andado.

En la zona de confort no se decide nada

No me voy a extender sobre este punto, ya que sobre la famosa zona de confort se ha dicho de todo.

Nunca he sido muy fan de las modas en psicología, y la de hay que salir de la zona de confort es una de ellas. Sin embargo, en esta ocasión la suscribo.

Salir de la zona de confort no significa complicarnos la vida por complicárnosla. Alguien que está contento y satisfecho, ¿por qué debería cambiar esto?

El problema de la zona de confort es que provoca una cómoda incomodidad. En ella, no nos sentimos del todo bien, pero preferimos amortiguar y aguantar antes que comprometernos con un cambio y la incertidumbre asociada.

Sin embargo, la incertidumbre tan sólo suele ser un monstruo mental que ocurre en nuestra imaginación. Cuando nos movemos y tratamos de satisfacer nuestras necesidades es cuando mejor nos sentimos. Me atrevería a decir, que incluso cuando no las logramos.

¿Cómo tomar decisiones?

Ahora sí, voy a darte algunos tips o claves para fomentar el proceso de tomar de decisiones. Quiero serte sincero, esto no es magia.

Sin embargo, llevar estas acciones a la práctica quizás pueda ayudarte y darte el impulso que necesitas para desbloquear alguna situación que tengas entre manos.

# 1 Documentarse antes de decidir

Parece un obvio, pero a veces no lo es tanto.

En ciertas ocasiones, donde actuamos bajo el influjo de alguna emoción, ya sea tanto de ilusión como de miedo, nos falta ser capaces de bajar los pies a tierra y hacernos conscientes de la realidad.

Esto es, documentarnos, hablar con expertos o de cualquiera otra manera que se nos ocurra. Lo que entendemos como hacer un estudio previo.

Evidentemente hay situaciones donde esta tarea no tiene sentido. Por ejemplo, si me estoy planteando romper con mi pareja.

Sin embargo, si queremos comenzar a emprender, esta cuestión es vital. A veces ocurre que un vecino, amigo o conocido nos cuenta que Fulanito montó un negocio sobre X y que le ha ido de tal manera.

Es fácil quedarnos en el rumor, ya que nuestro cerebro utiliza estos sesgos como una forma de simplificar la vida.

Sin embargo, que demos por cierta una información, no quiere decir que lo sea. Debemos, leer, llamar y molestar a todas las personas que se nos ocurran.

# 2 Acabar con las creencias limitantes

Anteriormente hablaba de la incertidumbre. Cuando tenemos miedo nuestra mente comienza a generar cantidad de ideas catastróficas entorno a posibles consecuencias.

El miedo sirve para esto, para tratar de anticipar peligros y que sobrevivamos, aunque el concepto de supervivencia ya no sea el mismo que miles de años atrás.

Las personas que tienen una baja tolerancia a la incertidumbre son especialistas en generar este tipo de pensamientos que generan mucha ansiedad, y a la postre, más miedo.

En psicología cognitiva llamamos a estos pensamientos distorsiones cognitivas o pensamientos irracionales. La razón es que están fundamentados en alguna emoción que sentimos, pero no en hechos y certezas (pensamiento científico).

Identificar estos pensamientos y someterlos a juicio de realidad puede ser una manera de dejar de relacionarnos con nuestra imaginación sobre cómo van a ser las cosas.

# 3 Ponerse plazos para decidir

Esta es una cuestión que será más o menos útil en función de lo serios que seamos a la hora de comprometernos con nosotros mismos.

Un problema que encuentro frecuentemente en personas que arrastran algún tema durante años y no acaban de desbloquearlo, es que el cuándo se va a resolver esto se encuentra en el limbo.

Es bueno que nos pongamos plazos, planes y fechas para decidir. Está bien soñar, pero te comparto una frase de Elvira Sastre que me gusta mucho:

De qué sirve tener tantos pájaros en la cabeza, si ninguno echa a volar.

# 4 Piensa en para quién son las repercusiones de tu decisión

Muchas personas se estancan antes de tomar una decisión porque piensan en como esa decisión afectaría a terceros o les angustia que pensarán los demás (familia, amigos, pareja…)

Hay decisiones que suponen de alguna manera ir contra lo establecido, como es el caso del emprendimiento.

Hemos sido educados para perseguir una “estabilidad” que se supone te ofrece un trabajo fijo. Tomar una decisión de este tipo supone, quizás, tener que enfrentarse a dudas y conjeturas por parte de los demás.

Al final lo único que importa es qué quieres hacer con tu vida, ya que eres quien va a vivirla.

Alejandro Vera trabaja como psicólogo y nutricionista en el Centro Integra Terapia. Grulla psicología y nutrición es su propuesta personal para lograr una salud a todos los niveles.

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, crecimiento personal, talento y conocimiento. Me encantaría ayudarte a llegar a ese lugar en el que eres realmente tú y puedes generar riqueza. Mi lema: somos creadores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no quieres perderte nada, te invito a formar parte de la comunidad aquí).

6 comentarios en «Tomar decisiones. Importancia y consejos»

  1. Buena día Agustín, gracias por compartir el articulo sobret toma de decisiones. Muy esclarecedor. Como siempre, sigo tus post con interés.

    Provechosa semana para ti.

    Responder
  2. El problema siempre se encuentra en lo mismo: No sabemos lo que va a ocurrir mañana, y por eso, en algunos casos tomar la decision de salir de la zona de confort va a depender de la formacion e información que se posea y, desgraciadamente, como dices en el artículo, la rumorologia tiene mucho juego.

    Excelente artículo

    Responder

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